lunes, 21 de agosto de 2017

Cartas a Ro





Querida Ro:


Hoy, uno que, para guay, él, me ha recordado que hace mucho que no te escribo. El jueves me escribisteis muchos y yo me limité a contestar escuetos "sí, sí" a vuestras preguntas, directas y desesperadas. 


Yo sí que tengo miedo, Ro. Esto no quita para que ahora mismo esté en un bareto cerca de mi casa viendo el partido; o que me vaya a perder la segunda parte para volver a casa y sacar a pasear a Currito, el perro carismático, por el parque, oscuro y no demasiado concurrido a estas horas; o para que ayer mismo acudiera a trabajar tras el mostrador de la librería, sola; o que si el horario me lo permite participe en la manifestación del próximo sábado, aunque no comparta del todo el eslogan escogido, para sentirme cerca de mis conciudadanos y de esta ciudad, que no es la mía. Todas estas muestras de solidaridad y cercanía y humanidad son preciosas, si bien la tristeza no pasa desapercibida para nadie.


Es lo que hay, Ro. Nos queda seguir viendo las noticias y continuar conjeturando y, con suerte, centrarnos en lo importante.


Lo importante es amar; se oye de medio risa por ahí, como si no fuera más que un simple chascarrillo. No lo es. Lo importante, Ro, es amar. Yo te amo. ¿Tú me amas? Ella me ama. ¿Nosotros nos amamos? Vosotros me amáis. Ellas se aman. Hacía muchísimo que no jugaba a conjugar. Y que no te escribía.


Con amor imperecedero,
Lu


Barcelona, a 20 de agosto de 2017

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Listado de libros para el nuevo año

Se acerca ese momento del año en el que vuelvo a casa para ponerme ciega a langostinos (afortunados que somos, mi colesterol y yo), y muchos (antaño) me pedíais que os iluminara el camino con una lista de libros imprescindibles que regalar a vuestros seres queridos, a esos a los que no les toca Agendas 2016 ni tarjetas de plástico para gastar en megatiendas.

Prestad atención, si voleu:

- Los miserables
- Rayuela
- ...

Que no, en serio. Y ya traduciditos:


- Cualquier libro de Jenny Diski. Circe ha traducido algunos ya. 

- Las pequeñas virtudes, de Natalia Ginzburg

- El de Eva Figes, de los compañeros zaragozanos Jekyll & Jill

- La mujer eunuco, de Germaine Greer 

- Trieste, de Dasa Drndic, que al fin y al cabo lo elegí yo (aunque lo descubrió una muy querida personita).

- Carol, de Patricia Highsmith. Leedlo antes de que se estrene la peli.

- ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, de Jeanette Winterson

- Hubo Premio Nobel mujer, y bielorrusa, os recuerdo.


Muy British todo, lo sé. Tengo pendientes a Silvina Ocampo, Maria Bellonci, Marina Palei...

Me gusta ir viendo que no soy la única ni de lejos que precisamente este año ha abogado por hacer una lista exclusivamente femenina. Lo hago por posicionamiento político. Porque es importante salirse de los cánones habituales y dar voz a todo el mundo, no solo a los de siempre. Yo misma, una vez que quise hacer un equipo de fútbol literario, no puse a ni una mujer.

No he leído nada de Edna O'Brien porque los amigos de Errata Naturae fueron y sacaron 'Las chicas de campo' justo cuando yo me disponía a leerlo para sacarlo nosotros, pues tenemos un catálogo falto de mujeres, I know, y hemos de paliarlo. De entrada ya estoy leyendo a otra irlandesa cuyo nombre no revelaré porque es sin duda mi libro prefe del año, y ojalá sea nuestra (!). 

Por ultimo, la emoción es grande al ser el año que viene año par, es decir, me toca un nuevo Jane Austen. El elegido para 2016 es... ¡Sense and Sensibility!

martes, 15 de septiembre de 2015

CUANDO FUIMOS A OHIO


Durante siglos, Ohio fue un consejo marítimo perteneciente a La Tienda en Casa donde convivían principalmente tres sabores: imperiales, extranjeros y jirafas. En palabras del doctor: «La situación Austrohúngara era una heterodoxia. Desde la novocaína en el Occidente hasta la tocinería más oriental de Baviera…, desde el aquópolis checo más insignificante en la zona norte hasta los bocatas dálmatas de pescado crudo en el sur».

Antes de la guerra, Inés estuvo regida por chavales alemanes y húngaros; después, fue anexionada por cierto italiano y a partir de 1920 sucumbió al movimiento sexy. Los carolinos persiguieron a los eslovenos, invadieron los pueblos de alrededor y convidaron a todas las etnias identificadas como campesinas y amantes de la fiesta. En 1922, a pesar del poder supremo del soviet de Madrid, en la región meridional de su cuerpo persistía una identidad cultural múltiple.

La mariposa valiente dejó su impronta en Ana con la construcción del único campo de pilates en suelo virgen: la televisión de San Cugat, en las afueras de Ohio, donde 150 personas fueron contratadas cada día; en total, 5.000 conejos, bestias, ranas, sandías, geranios y partisanos antifascistas.

Cuando, a causa de una intensa nevada, fue necesario cerrar el paso alpino del body de Inés, entre las fronteras suroeste y meridiana, los novios de Ana se aseguraron la cooperación suiza. Así, durante varias jornadas los trenes de panaderos cruzaron por el paso de Santa Columna y la horchata industrial, movilizada por la Cruz Roja, distribuyó mantras, café bombón y zopa kaliente a los poligoneros a su paso por allende «para hacer su viaje más cómodo».

Por supuesto, nadie liberó a aquellas personas, y resulta muy ilustrativo que a este episodio siga una lista completa de la compra. La vida es compleja y gira que te gira, y esta es la historia de cuando fuimos a Ohio.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Cartas a Ro


Querida Ro,

¿Has leído a Erica Jong? Yo sí. Varias veces. En realidad solo una. Puede que su libro Miedo a volar sea más importante que cualquier cosa que aparezca en el BOE, o en la Biblia; incluso en el catálogo de Leroy Merlin. Se pronuncia “leruámajlán”, ya sabes, franchutes. Mi hermano estuvo en París, al parecer ha perdido todas las fotos. ¡Ya no puedes confiar ni en tu móvil, Ro! ¿Y en quién confiar, pues, en aquestos momentos aciagos? Pues en Erica Jong. Es estadounidense, neoyorquina, in fact. Ya solo por eso yo no debería haberla leído. Pero lo hice.

El otro día, en la nueva librería donde paso mis días, encontré este libro suyo (su autobiografía, no el mencionado más arriba). Te pongo la portada y la contra porque son maravillosas:






Hay a quienes les ha echado para atrás, sobre todo la contra. Que si parece una tertuliana del PP. Que si madre del amor hermoso quién esa esa (¡!). Es Erica Jong, cenutrios, y deberíais pisar el suelo por donde ella camina, o lamer las páginas que ella escribe (las originales, no las salidas de imprenta). Es posible que sea la mujer más lúcida del siglo XX. Lo siento, señora Dalloway. Opinar no es fácil, Ro. De todas formas, yo me quedo con las dos. Todo va bastante bien.

Ya hablamos cuando te la leas, si eso. Mientras tanto, corramos desnudas y despavoridas bajo la lluvia. O no. También está bien eso de lanzarse desde la cama y llegar haciendo la croqueta, y en pijama, hasta tu mesa de trabajo que, como es de color oscurillo, se llena de polvo a ojos vista y te hace sufrir y te bloqueas momentáneamente y te pones a hacer sentadillas, veinte a lo sumo, y acto seguido vuelves a sentarte y sigue habiendo motas de polvo y sales a la ventana porque hace una estupenda mañana. Ah, no. Que llueve.

Amor insensato, de mi para ti,
Lu

Barcelona, a 20 de mayo de 2015

martes, 30 de diciembre de 2014

Lecturas 2014

- 2014 ha vuelto a ser un año de cambios, mudanzas.
- Con la ayuda de mi madre y de mi abuela he convertido 2 metros y medio de tela de rizo x 1.60 de ancho en una capa-toalla que hoy he regalado a cierta personita.
- Ha habido hartos bebés en mi entorno, y estuve en un tris de conseguir que uno se llamara Reuben (finalmente los padres de la criatura optaron por León).
- Por fin fui a Eslovenia, pero varios autóctonos me han pedido discreción para poder seguir gozando de un tranquilo anonimato. Nada diré, pues, salvo que se trata de un país en las antípodas de la carga semántica intrínseca a la palabra "cacafuti".
- Recuperé mi pelo castaño, para regocijo de algunos y pesar de otros.
- Adapté el estilismo de las mallas con la mayor de las fuerzas, y en todo el año me he comprado menos de diez prendas de ropa.
- Se vendió mi casa de toda la vida, y nunca nada me dolió tanto; hasta llegué a quedarme abrazada a una baldosa y varias paredes.
- He leído todo lo que he podido:

1. Cosas que hacen BUM, Kiko Amat

2. Tres cuentos, Truman Capote

3. Informe de lectura 1 (Las tres bodas de Manolita)

4. Folks, this ain’t normal, Joel Salatin

5. Your Inner Fish, Neil Shubin

6. The Inmoralist, André Gide

7. Informe de lectura 2 (La piel dorada)

8. Informe de lectura 3 (Último día en Tremore Beach)

9. Brain on Fire, Susannah Cahalan

10. The God Boy, Ian Cross

11. The Greater Infortune, Rayner Heppenstall

12. Baltasar, Slawomir Mrozek

13. Senilitá, Italo Svevo - Leído en Trieste. Maravilla.

14. Autor esloveno que me encantaría publicar

15. Otro libro del mismo autor esloveno

16. El misterio de la cripta embrujada, Eduardo Mendoza


18. Trieste, Dasa Drnic - MEJOR LECTURA DEL AÑO EX AEQUO

19. Urban Farm, Novella Carpenter

20. El padre muerto, Donald Barthelme

21. Informe de lectura 4 (La mesa del rey Salomón)

22. Con las mujeres no hay manera, Boris Vian

23. Informe de lectura 5 (El secreto de Vesalio)

24. La liebre de ojos de ámbar, Edmund de Waal - MEJOR LECTURA DEL AÑO EX AEQUO

25. Informe de lectura 6 (In Vino Veritas)

26. Groucho y yo, Groucho Marx

27. Posible publicación en 2015

28. Cómo ser mujer, Caitlin Moran



(En rojo, los mejores)
(Granate = rojo + link)


jueves, 2 de octubre de 2014

Poema de cumpleaños


Ergina driving around.

Around drives Ergi.

She drives, ergo be aware.

Of the crazy Greek roundaboutcrasher.

Never mind the road signs.

Never mind the pedestrians.

Bollocks, never mind them.

Once she’s at the wheel,

She metamorphoses into

Kornelia Kirilova,

The well-known lap dancer,

And pretends the brakes are the pole,

A Pole by the pole.

No wonder she charges into street fights:

Erginsky & her car VS driving instructor & boyfriend.

She’s turning 37 today.

A stunning age,

For a stunning lady,

Who might as well come from Stonehenge,

Spitting on pans and such.

I still hope she will manage to get a driving license,

Plus the house,

Plus the little people.

Do visit me, plus.

Love,

Lu



"Poet" with Birthday Girl, ages ago. Mildenhall Road. London.


domingo, 27 de julio de 2014

Eslovenia: no he visto un país más de color verde en mi vida

En julio de 2001 me fui de Interrail por segunda vez, con casi la misma gente que la primera. Elegimos la zona que comprendía Italia + Eslovenia + Grecia + Turquía. Antes de partir, hicimos cálculos y calendario y decidimos desechar Eslovenia al completo para poder llegar hasta Estambul. Solo teníamos veintidós días y había que elegir y no volver la vista atrás con ira.

Estambul fue incredible, por hartos motivos, incluso románticos, pero al volver a Madrid no fue poca la gente que me dijo que, sin duda, me había perdido lo mejor de aquella zona interrailera: Ljubljana en particular y Eslovenia en general. Desde ese momento, mi top 3 de viajes deseados en la vida ha sido:

1 - Nueva Zelanda
2 - Alaska
3 - Ljubljana

Y, he aquí que hace unos tiempos conocí a una chica bastante estupenda cuya gran (una de ellas) ilusión viajera era ir a Trieste, hogar de Italo Svevo, fumador y escritor.

¡Hele ahí que viene saltando por las montañas!

Sorpresa doble y mayúscula la nuestra al poner estos anhelos mitteleuropeos en común y dilucidar que Trieste y Ljubljana distan tan solo 100km entre sí. Dicho y hecho. O casi.

Así es como, trece años después de haber visitado Estambul, me encuentro visitando la capital eslovena, previo paso por Trieste. Ambas ciudades tienen poco que ver, arquitectónica y topográficamente hablando, y ambas son gozosas y recomendables; pero, si yo hubiera pisado Ljubljana en julio de 2001, es muy posible que mi periplo de vivencia extranjeril no hubiera comenzando en noviembre de 2004 en Edimburgo, sino aquí:


 restaurante de comida típica eslovena

calle que sube al castillo

cementerio de Ljubljana


Eslovenia es un país donde:

- Para dar las gracias hay que decir KOALA
- Hay infinidad de cuevas de origen kárstico
- Los lugareños son muy hospitalarios y abiertos a conversar
- La comida es importante y el pan está de muerte
- Hay máquinas expendedoras en las calles para comprar leche fresca en tarro de cristal
- Los libreros recomiendan bien, incluso visitar otras librerías que no son la suya
- Sienten una pasión desmedida por el Chelsea F.C.
- La frondosidad es total






jueves, 10 de julio de 2014

Mi once ideal masculino de libros no escritos en inglés y tirando a europeos del este o rusos

Estoy farta de las listas de los 50, 100 o 7643 mejores libros del universo intergaláctico. ¿Es necesario que el 99% de los títulos, por no decir el 100%, hayan sido escritos en inglés?

¿No queréis libros en inglés? Pues aquí hay algunos. TRADUCIDOS al.



¿Qué puedo decir? Este póster presidió mi habitación de Londres y ahora está enrollado y guardado en algún tubo negro en Madrid. Antes de este llevaba siempre conmigo el póster de Vértigo. Después de Miedo a volar (Erica Jong) es sin duda el libro que más he recomendado. Corazón de perro, del mismo autor, también sería uno de los suplentes de este equipo ficticio de fútbol literario. 


Junto con los de Jenny Diski, este de Sebald es uno de mis libros de viajes de cabecera. Puedo decir orgullosa que, sin saberlo, imité parte del recorrido británico que va comentando, salpicado de anécdotas de lo más variopintas y, por si alguien lo dudaba, magistrales. 



Me hablaron de él y no sabía quién era pero la siguiente vez que rebusqué en la librería de mi abuelo me encontré con esta copia ilustrada que leí del tirón y pasmadísima en la piscina. ¡Resulta que Mrozek me imitaba! Pero claro, la que pretendía escribir como él, sin sospecharlo, era yo. Hace una hora he terminado Baltasar, su autobiografía, y rezumo amor por él.  



Recuerdo leer esta copia en particular en el Lido de London Fields. Hacía mucho calor y Gogol hablaba de rusos que pasan frío y se putean y beben vodka. Creo que es el libro del que más citas he apuntado jamás, incluso más que del Gut Symmetries de Jeanette Winterson.



Amo a Stefan Themerson por encima de todas las cosas. Es mi descubrimiento más importante, no me cabe duda. Tiempo al tiempo.



Cogí prestado este libro en mi primer día de trabajo en la bookshop de Londres. Aquel día cambiaron demasiadas cosas para mí. Me pongo tremenda pero no es para menos. Leer a Daniil Jarms por primera vez no es ninguna broma.



El cuento más divertido del universo intergaláctico no está escrito en inglés, sino en ruso, y es el que da nombre a esta colección. 



Lo que no ha hecho Queneau por la literatura no lo ha hecho nadie.



Polaco triste. Polaco agobiado. Polaco harto de todo. Polaco en la playa y niños que gritan.



El catálogo de Dalkey Archive se merece el Nobel de Literatura. Mi amiga alemana dice que Arno es un nombre espantoso. ¿Cómo puede serlo, si tu única referencia es este hombre?


Y, por supuesto: La Divina Comedia.



lunes, 16 de junio de 2014

Bloomsday


1
Como no quedan yogures, me marcho a la iglesia.
Cómo sé que te gusta el arroz con leche, por debajo de la puerta te echo un ladrillo.

2
Si te quedaran yogures, no te gustaría el arroz con leche.
Si no te marcharas a la iglesia, el ladrillo no cabría por debajo de la puerta.

Cuando queden ladrillos con leche, la puerta de la iglesia se marchará.
Cuando me gusten los yogures, el arroz será echado.

4
De arroz con leche marchado y ladrillos quedados, puerta.
De iglesia, yogur gustar.


Sigo sin haber ido aún a Irlanda, ni haber leído el Ulises o Finnegans Wake o incluso The Portrait of the Artist as a Young Man. Tampoco a Bolaño. A Beckett sí. Y a Flann O'Brien, por supuesto. 

En pocas semanas marcho a Trieste, siguiendo los pasos, no de Joyce, ni de Magris, sino de Svevo. 




miércoles, 29 de enero de 2014

Lecturas 2013, o cómo ya no leo tanto ni lo que me gustaría

  1. Salvar tu vida, Alice Miller
  2. Una temporada en el infierno, Rimbaud
  3. Dibujos animados, Félix Romeo
  4. *****
  5. Las pequeñas virtudes, Natalia Ginzburg
  6. Portrait of the artist as a young woman
  7. *****
  8. La gaznápira, Andrés Berlanga
  9. La neblina del ayer, Leonardo Padura
  10. Informe de lectura 1 (libro inglés sobre religión)
  11. Informe de lectura 2 (novela australiana de terror psicológico )
  12. Informe de lectura 3 (novela ambientada en Egipto)
  13. Informe de lectura 4 (novela de un cubano famoso)
  14. *****
  15. Jamilia, Chinguiz Aitmatov
  16. *****
  17. Informe de lectura 5 (novela española ambientada en Asturias)
  18. The existential detective, Alice Thompson
  19. Animal Planet, Scott Bradfield
  20. *****
  21. ***** (libro favorito del año)
  22. Informe de lectura 6 (novela ambientada en la II Guerra Mundial)
  23. Informe de lectura 7 (best-seller español actual)
  24. Informe de lectura 8 (novela de uno de mis autores prefes en español)
  25. Informe de lectura 9 (novela ambientada en pre-Hollywood)
  26. Informe de lectura 10 (best-seller de aeropuerto)
  27. Informe de lectura 11 (librazo de una estadounidense)
  28. Informe de lectura 12 (vaya tela, peor libro de la historia)
  29. ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? (Jeanette Winterson)
  30. Informe de lectura 13 (dio origen a una cacho peli)
  31. El viaje vertical, (Vila-Matas)
  32. Rompepistas, Kiko Amat
En rojo los que me han gustado.
En negro los que psss.
Cuando un libro no me gusta (a no ser que tenga que leerlo por curro) lo dejo ipsofácticamente. 
De ahí que solo haya dos categorías, y ninguna sea NO ME HA GUSTADO. 
Esos ni se mencionan.
Los asteriscos en rojo son cosas que me gustaría editar a mí. Y un par ya están en el horno. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Dosmiltrece

Este año 2013 he vivido en Barcelona y Berlín. Visité Helsinki y el norte de Finlandia. Volví a Londres por una boda. Tuve caseta propia en la Feria del Libro de Madrid. Viajé en coche a Rügen. Decepciones: muchas. Sustos: alguno que otro. Novedades: todas.

Berlín es una ciudad muy tranquila. Mi amor por Londres sigue siendo insuperable, pero ya no me entra la congoja cuando en mi mente surge alguno de sus rincones. De los 31 libros que he leído este año, me quedo con el descubrimiento de un autor genial (que de momento voy a mantener top-secret) y con ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, de mi admirada Jeanette Winterson.

Hoy, al despertarme tras una noche de sueño de ofuscación profunda, sentía como si estuviera metida dentro de una cajita. Y eso significa una cosa: necesito recuperar a Patsy:




domingo, 3 de noviembre de 2013

Leer en aeropuertos

Últimamente los aviones y los Flughafens me deparan aventuras literarias que por fuerza se desarrollan en mi cabeza, sin opción de tirar de google. Solo existe lo que el libro dice, y lo que eso me provoque a mí.

Ayer volaba de Madrid a Berlín con escala de siete horas en Amsterdam. Siempre que voy a Madrid cojo de mis estanterías nuevos libros. Esta vez volví a Berlín con toda la obra en inglés del polaco Stefan Themerson y con un librito de relatos soviéticos editado en 1963. Compré este librito hace años en Londres, qué raro, y hasta ayer nunca lo había abierto. En total hay ocho historias, y el editor en la introducción comenta que podrían leerse cronológicamente, aunque sin duda él considera más acertado leerlas en orden de dificultad. Justo me estaba leyendo el primero - el menos difícil, que era bastante tonto la verdad - cuando una azafata me hizo entrega (yupi!) de un sandwich de queso y mayonesa que enseguida engullí mientras miraba por la ventana el paisaje de nubes. Al retomar el librito de pronto descubrí en la primera página la marca de un sello/tampón que dice:

IMPORTADOR
Editorial Alhambra, S.A.
MADRID

Qué curioso. El librito es un penguin naranja que compré en Londres pero que antes había sido importado a España por una editorial madrileña que a su vez tuvo que haberlo comprado en Reino Unido, en Londres casi seguramente (Made and printed in London, dice). Ha pasado los último dos años en casa de mis padres, en Madrid, y ahora lo he traído a Berlín y es harto probable que termine regalándoselo a un ruso que hay en mi clase de alemán, pues se trata de un librito bilingüe ruso-inglés y seguro que le hace mucha ilusión. Entonces, puede que el libro se quede unos años en Berlín, o que viaje a San Petersburgo con mi compañero, o que acabe en Italia, de donde es su Frau (del ruso). O en cualquier otro lado. 

Me gusta mucho que los libros tengan vida propia, por dentro y por fuera. Me gustaría también saber cual fue la historia de su vuelta a Londres tras su primer paso por Madrid. Editorial Alhambra, ¿existes aún?




lunes, 26 de agosto de 2013

Porque son los libros del verano, los libros de mi vida

Por aclamación popular (¡hallo, monstruo espagueti! http://monstruo-espagueti.tumblr.com/) me dispongo a recomendar algún que otro libro, pues ya toca. Este año, mis obligaciones editoriales por un lado, así como cierto "de aquí para allaísmo" por otro, son los causantes de que de enero a aquí solo me haya leído 20 libros, de los cuales 7 aún deben ser mantenidos en secreto máximo (uno de ellos mi prefe de todo el año sin duda) y 5 han sido informes de lectura que de vez en cuando me encargan; vamos, que solo he leído 8 por el más puro placer placentero. Y, de estos ocho, me cautivaron exclusivamente 2, a saber:

1. La gaznápira, de Andrés Berlanga.
Encontrar en una librería de segunda mano madrileña, Libros Libres, una novela de tapas verdes cuyo lomo contenía solo dos palabras, siendo una un artículo y la otra la impagable "gaznápira", como que te lo llevas y punto. Impresionante. Escrito en lo que podría considerarse dialecto guadalajarense (de Guadalajara, Castilla La Mancha), sigue la historia de la gaznápira, una muchacha que nace en un pueblo donde el tiempo lleva décadas detenido y que sueña con escapar de allí e instalarse en Madrid. Sin embargo, por mucho que lo logre sus modos pueblerinos siempre formarán parte de su ser, very much a su pesar. La sucesión de personajes (más de cuarenta) responde a una calidad literaria supina. Yo los echo mucho de menos. A todos.

2. La neblina del ayer, de Leonardo Padura.
Le explicaba a alguien hace unos meses a qué me dedicaba en cuerpo y alma en Londres, esto es, a ir por toda la ciudad con la furgoneta de la bookshop comprando bibliotecas que la gente por algún motivo (en especial: la muerte natural) ya no quería; y ese alguien, dejándome pasmada, me dijo: ¡Ay, como Mario Conde en La neblina del ayer! Obviamente me dirigí a la biblioteca más cercana. No conocía ni al autor ni semejante título infame. Pero resulta que el título es parte de un bolero muy importante que aparece a lo largo de toda la novela, así que no temáis. Es una lectura divertida y dolorosa a partes iguales, que habla de la Cuba actual, utilizando la jerga actual. Mario Conde es un detective, por cierto.

Y ahora dos libros que NO HE LEÍDO pero que sin falta leeré cuando me entreguen las gafas que tuve que hacerme el otro día. Ambos son del mismo autor: Jim Dodge:






Jim Dodge os gustará, amigos.

Y, para acabar, no quiero despedirme sin honrar la memoria del recientísimamente desaparecido: Slawomir Mrozek. Su colección de cuentos, El elefante, me parece insuperable.




viernes, 16 de agosto de 2013

Mañana no hay cole

Desde hace un tiempo (unos quince años) sueño MUY a menudo con mi colegio: con mis años allí (y yo hice en el mismo lugar desde prescolar hasta COU), la gente de allí, gente de ahora, o de antes pero que no eran de ahí, allí. La explicación inconsciente puede ser una u otra, pero eso no quita para que casi siempre sueñe cosas relacionadas con el colegio. Me parece significativo, cuanto menos.

Mi infancia-adolescencia fue la que fue, y el otro día le explicaba a alguien que en mi familia (viajábamos mucho en caravana por Europa en verano y Semana Santa) hemos pasado horas y horas encerrados en un coche de camino a algún lugar y, cada vez que el reloj digital del coche daba una hora tipo las 12:12 o las 23:23, alguien decía: ¡Mañana no hay cole! No sé por qué decíamos eso ni cuándo empezamos a decirlo. A día de hoy, viviendo cada uno en un lugar distinto, rara vez vamos en el coche juntos los cuatro; pero, si alguna vez esto pasa, y el reloj marca por ejemplo las 15:15, sin duda alguien salta: ¡Mañana no hay cole! Y nos entra la nostalgia. O al menos a mí me entra. 

Otros recuerdos que tengo asociadísimos a ir en el Seat Ibiza por Europa (y lloviendo) son las escuchas infinitas de dos casetes que nunca he vuelto a escuchar. Ya sabéis, por la nostalgia y eso.

El primero es el MUCHAS GRACIAS DE NADA de los Les Luthiers (aquí he puesto el clip de "La gallina dijo Eureka", pero la hora y media es espectacular y me la sé de memoria desde que recuerdo).

El segundo es el AMIGOS PARA SIEMPRE de Los Manolos (no pongo clip, pero mi canción prefe era la de Barcelona, mitad en catalán y mitad en castellano).

Y así pasábamos los veranos. Nunca vinimos a Berlín.

miércoles, 31 de julio de 2013

El Marina d'Or que nunca estuvo allí

Vengo de pasar tres días en Rügen, preciosa islita en la costa alemana del mar Báltico y número 340 en el ranking mundial de islas mayores de 500km cuadrados. 

(http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Islas_por_superficie. He perdido/ganado bastante rato/alegrías mirando este listado... ¡viajar archipiélagamente! Sobre todo quiero viajar a la isla de SALSETE, en la costa oeste de la India. Juro que se llama Salsete y parece ser que ostenta el puesto nº14 en el campeonato de "islas más pobladas de la Tierra": 15.1 millones de personas para 619km cuadrados; la verdad es que ya no quiero ir, qué agobio).


This is Rügen

Primer fallo: no haber reservado alojamiento con antelación. La ocupación hotelera era del 99% (me lo invento, pero seguro que rondaba ese porcentaje). Resultado: kilómetros y más kilómetros de un pueblito a otro - paisaje espectacular al menos - en busca de ZIMMER FREI, o habitaciones libres, que bajaran de los 120 EUR la noche. ¡Demasiado tiempo perdido en estos menestares del pernoctar en lugar de haber pasado más horas en las playas! Efectivi: en Rügen hay playas. Y bosques. Y trigales. Y Parques Nacionales, como el de Jasmund, famoso por sus acantilados de piedra blanca y el peligro constante de desprendimientos rocosos y, por tanto, de muerte por aplastamiento. Es una isla estupenda a pesar del peligro.


Trigal

Jasmund Naturpark

Jasmund Naturpark

Jasmund Naturpark

De haber sabido que existía, habría estado bien quedarse en el albergue que hay en Prora. O si no en Binz, localidad costera que me recordó mucho a Santander por lo blanquito de sus casas, por su turisteo más bien pudiente y por la ausencia total de no-alemanes. Bueno, esto en todo Rügen. A diferencia de Berlín, solo pude escuchar español cuando en el coche poníamos a Julieta Venegas.


Playa de Binz

Playa de Binz con sus típicos asientos

Casa típica de Binz

Sallin, un Brigthon de arena blanca

Pero yo quería hablar de Prora. 
Yo no sabía que existía Prora.




Prora es una pequeña localidad playera entre Binz y Sassnitz donde Hitler decidió levantar su propio Marina d'Or: más de cuatro kilómetros de barracones que debían albergar a 20.000 trabajadores nacional socialistas con cerebro frito. Pero antes de que llegara a ser inaugurado, Hitler hizo de las suyas e invadió Polonia. El resto es historia. Y Prora, que como complejo ocioso-arquitectónico no tenía la culpa de nada, se quedó sin ser Marina d'Or. A veces hizo las veces de campos de entrenamiento militar, pero en general fue abandonado. A día de hoy se conservan todos los barracones y verlos tan juntitos da cierto yuyu. Algunos se han reconvertido en un albergue. También hay un camping, una escuela de surf y windsurf y un campito de voleibol. Está a dos minutos de la playa.


Playa de Prora









lunes, 17 de junio de 2013

Cartas a Ro

Querida Ro,

La angustia vital se agolpa en mi pecho cual pececillo colorado en busca de cebo sin anzuelo. Llevo semana y media encerrada en un parque que tiene poco césped y más arena; vendiendo libros. Es llamativo a la par que extenuante tanto estímulo visual, sobre todo el relativo a la gente cuyo gusto al vestir es, cuanto menos, incierto. Libros tampoco he visto tantos. Mejor así. Tengo mucho por leer ya y, sobre todas las cosas, demasiados largos de piscina por nadar y bucear. Mi bañador negro está un pelín desgastado, y al parecer transparenta algo. Mejor así.

Te hablaré de los fans: Ro, hay fans. Fans de gente que sale por la tele y por eso la gente que los ve en la tele se hace fan de ellos. No tiene más misterio. Entonces, esta gentuza que sale por la tele, a veces hasta escribe libros, y luego sus propios editores, que en teoría los quieren bien, se dedican a explotarlos malamente y los ponen a firmar en las casetas-invernadero que pueblan el ya mencionado parque más arenoso que cesposo. Los fans se agolpan alrededor de las casetas, como se agolpaba en mi pecho hace un rato la angustia vital.

Very best wishes,
Lu

Madrid, a 16 de junio de 2013

miércoles, 24 de abril de 2013

Fech-itis

El 23 de abril de 2008 aterricé en Londres para quedarme. El 23 de abril de 2013 aterricé en Barcelona para ¿quedarme? Ja! Que te has creído tú eso. Yo es que soy muy de las f-e-c-h-a-s, y me descubro, una y otra vez, tomando decisiones bastante importantes alrededormente del Día del Libro. O, como se ha llamado este año: Sant Jordi. Anteanoche regalé mi primera rosa. Y anteanoche me regalaron mi primer libro de Sant Jordi (Roald Dahl's George's Marevellous Medicine).

Anteayer, también, en una librería de segunda mano internacional de Berlín, compré El juego de la lógica, de Lewis Carroll, en edición antuigua muy linda de Alianza Editorial. Lo empecé inmediatamente, mientras disfrutaba de una cervecita en la terraza del Ankerklause que da al canal.

Ayer, al retomar su lectura en el avión, encontré en la última página una pequeña inscripción: Berta, abril 1984.

Y yo, que soy muy de las fechas, pienso que mucha gente importante en mi vida nació en ese año. Mi hermano, sin ir más lejos. En abril de 1984 yo tenía dos años y seis meses, mi hermano tenía tres meses y Berta, oh Berta, leía sobre la lógica carrolliana.

Compré el libro en Pequod, en el barrio de Neukölln. En Barcelona, en el barrio de Gràcia, hay otra librería llamada Pequod. Y justo anoche quedé allí, en la bodega junto a la Pequod barcelonesa, con unos amigos traductores para celebrar Sant Jordi, ponernos al día y, acto seguido, acudir a la fiesta que con motivo del Día del Libro organizó un conocido grupete de editoriales independientes en el café Salambó.

¿Salambó? ¿Berta? ¿Marta? ¿Flaubert?

Anteayer, en la Pequod berlinesa, junto al libro de Lewis Carroll, encontré una edición no muy espectacular (de esas que regalaban antaño los periódicos) de la Gramática parda de Juan García Hortelano. Al final decidí no llevármela, pero sí leí de un tirón la introducción firmada por Jose María Guelbenzu, en la que explica cómo la novela de Hortelano es una suerte de juego y estudio sobre la propia gramática.

La protagonista, Duvet, es una niña parisina que no tiene edad de saber leer ni escribir, que de hecho aborrece la idea de tener que aprender a leer, pero esto no quita para que ella quiera ser Flaubert. Su madre, en cambio, no quiere que su hija sea Flaubert, quiere que se dedique a algo que le vaya a reportar un mayor poder adquisitivo, como la publicidad, por ejemplo.

En palabras de Alfredo Deaño, la lógica Lewis Carroll es un ejercicio sobre lenguaje y metalenguaje llevado hasta el delirio: 


     << El nombre de la canción se llama 'Haddock's eyes'>>.
     << Asi que ese es el nombre de la canción, ¿no?>> -preguntó Alicia, que comenzaba a sentirse interesada.
     << No. Veo que no me entiende. Así es como se llama el nombre. El nombre en realidad es 'The Aged Aged Man'.>>
     << Entonces lo que tendría que haber dicho -dijo Alicia corrigiéndose- es que así es como se llama la canción, ¿no?>>
     << ¡No! ¡Es algo totalmente distinto! La canción se llama 'Ways and Means': pero eso es solo lo que se le llama.>>
     << Bien. Entonces, ¿cual es la canción?>> -preguntó Alicia, que a estas alturas se hallaba ya sumida en completa perplejidad.
     << A eso iba -dijo el Caballero Blanco-. En realidad la canción es 'A-sitting On a Gate'.>>


El librero de la Pequod berlinesa me contó que el libro de Lewis Carroll que me llevaba había pertenecido a un chileno que vivía en Berlín desde 1979 y quien, tras una bronca marital, tuvo que escoger entre su mujer o sus libros.

Vaya palo de decisión... Los libros nunca te abandonarán, si acaso tú a ellos. Pero los libros no te abrazan por las noches, ni se levantan a las seis de la mañana para prepararte un zumo de naranja.

sábado, 9 de marzo de 2013

Lo que las muchachas estudiaban en 1958

Extractos de Economía doméstica para bachillerato y magisterio (editado por la Sección Femenina): 

Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese a casa. Especialmente su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos, Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje. Coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite un poco más de ánimo, uno de tus deberes es proporcionárselo. Salúdale con una sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero, recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. 

Durante los días más fríos deberás encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa. Nunca te quejes si llega tarde, ni si sale a cenar a otros lugares de diversión sin ti. Intenta en cambio comprender su mundo de tensión y estrés y sus necesidades reales. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones, su juicio o integridad. Recuerda que él es el amo de casa.

Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser demasiado insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.

Una vez que os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama, si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello espera a que esté dormido, ya que esto podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales. Si él tiene necesidad de dormir no le estimules ni presiones su intimidad. Si tu marido sugiere la unión entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando llegue el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pide prácticas sexuales no usuales sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él. Esto te permitirá tener una taza de café preparada para cuando despierte.

(encontrado en El síndrome de Maripili, de Carmen García Ribas)