jueves, 10 de julio de 2014

Mi once ideal masculino de libros no escritos en inglés y tirando a europeos del este o rusos

Estoy farta de las listas de los 50, 100 o 7643 mejores libros del universo intergaláctico. ¿Es necesario que el 99% de los títulos, por no decir el 100%, hayan sido escritos en inglés?

¿No queréis libros en inglés? Pues aquí hay algunos. TRADUCIDOS al.



¿Qué puedo decir? Este póster presidió mi habitación de Londres y ahora está enrollado y guardado en algún tubo negro en Madrid. Antes de este llevaba siempre conmigo el póster de Vértigo. Después de Miedo a volar (Erica Jong) es sin duda el libro que más he recomendado. Corazón de perro, del mismo autor, también sería uno de los suplentes de este equipo ficticio de fútbol literario. 


Junto con los de Jenny Diski, este de Sebald es uno de mis libros de viajes de cabecera. Puedo decir orgullosa que, sin saberlo, imité parte del recorrido británico que va comentando, salpicado de anécdotas de lo más variopintas y, por si alguien lo dudaba, magistrales. 



Me hablaron de él y no sabía quién era pero la siguiente vez que rebusqué en la librería de mi abuelo me encontré con esta copia ilustrada que leí del tirón y pasmadísima en la piscina. ¡Resulta que Mrozek me imitaba! Pero claro, la que pretendía escribir como él, sin sospecharlo, era yo. Hace una hora he terminado Baltasar, su autobiografía, y rezumo amor por él.  



Recuerdo leer esta copia en particular en el Lido de London Fields. Hacía mucho calor y Gogol hablaba de rusos que pasan frío y se putean y beben vodka. Creo que es el libro del que más citas he apuntado jamás, incluso más que del Gut Symmetries de Jeanette Winterson.



Amo a Stefan Themerson por encima de todas las cosas. Es mi descubrimiento más importante, no me cabe duda. Tiempo al tiempo.



Cogí prestado este libro en mi primer día de trabajo en la bookshop de Londres. Aquel día cambiaron demasiadas cosas para mí. Me pongo tremenda pero no es para menos. Leer a Daniil Jarms por primera vez no es ninguna broma.



El cuento más divertido del universo intergaláctico no está escrito en inglés, sino en ruso, y es el que da nombre a esta colección. 



Lo que no ha hecho Queneau por la literatura no lo ha hecho nadie.



Polaco triste. Polaco agobiado. Polaco harto de todo. Polaco en la playa y niños que gritan.



El catálogo de Dalkey Archive se merece el Nobel de Literatura. Mi amiga alemana dice que Arno es un nombre espantoso. ¿Cómo puede serlo, si tu única referencia es este hombre?


Y, por supuesto: La Divina Comedia.



lunes, 16 de junio de 2014

Bloomsday


1
Como no quedan yogures, me marcho a la iglesia.
Cómo sé que te gusta el arroz con leche, por debajo de la puerta te echo un ladrillo.

2
Si te quedaran yogures, no te gustaría el arroz con leche.
Si no te marcharas a la iglesia, el ladrillo no cabría por debajo de la puerta.

Cuando queden ladrillos con leche, la puerta de la iglesia se marchará.
Cuando me gusten los yogures, el arroz será echado.

4
De arroz con leche marchado y ladrillos quedados, puerta.
De iglesia, yogur gustar.


Sigo sin haber ido aún a Irlanda, ni haber leído el Ulises o Finnegans Wake o incluso The Portrait of the Artist as a Young Man. Tampoco a Bolaño. A Beckett sí. Y a Flann O'Brien, por supuesto. 

En pocas semanas marcho a Trieste, siguiendo los pasos, no de Joyce, ni de Magris, sino de Svevo. 




miércoles, 29 de enero de 2014

Lecturas 2013, o cómo ya no leo tanto ni lo que me gustaría

  1. Salvar tu vida, Alice Miller
  2. Una temporada en el infierno, Rimbaud
  3. Dibujos animados, Félix Romeo
  4. *****
  5. Las pequeñas virtudes, Natalia Ginzburg
  6. Portrait of the artist as a young woman
  7. *****
  8. La gaznápira, Andrés Berlanga
  9. La neblina del ayer, Leonardo Padura
  10. Informe de lectura 1 (libro inglés sobre religión)
  11. Informe de lectura 2 (novela australiana de terror psicológico )
  12. Informe de lectura 3 (novela ambientada en Egipto)
  13. Informe de lectura 4 (novela de un cubano famoso)
  14. *****
  15. Jamilia, Chinguiz Aitmatov
  16. *****
  17. Informe de lectura 5 (novela española ambientada en Asturias)
  18. The existential detective, Alice Thompson
  19. Animal Planet, Scott Bradfield
  20. *****
  21. ***** (libro favorito del año)
  22. Informe de lectura 6 (novela ambientada en la II Guerra Mundial)
  23. Informe de lectura 7 (best-seller español actual)
  24. Informe de lectura 8 (novela de uno de mis autores prefes en español)
  25. Informe de lectura 9 (novela ambientada en pre-Hollywood)
  26. Informe de lectura 10 (best-seller de aeropuerto)
  27. Informe de lectura 11 (librazo de una estadounidense)
  28. Informe de lectura 12 (vaya tela, peor libro de la historia)
  29. ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? (Jeanette Winterson)
  30. Informe de lectura 13 (dio origen a una cacho peli)
  31. El viaje vertical, (Vila-Matas)
  32. Rompepistas, Kiko Amat
En rojo los que me han gustado.
En negro los que psss.
Cuando un libro no me gusta (a no ser que tenga que leerlo por curro) lo dejo ipsofácticamente. 
De ahí que solo haya dos categorías, y ninguna sea NO ME HA GUSTADO. 
Esos ni se mencionan.
Los asteriscos en rojo son cosas que me gustaría editar a mí. Y un par ya están en el horno. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Dosmiltrece

Este año 2013 he vivido en Barcelona y Berlín. Visité Helsinki y el norte de Finlandia. Volví a Londres por una boda. Tuve caseta propia en la Feria del Libro de Madrid. Viajé en coche a Rügen. Decepciones: muchas. Sustos: alguno que otro. Novedades: todas.

Berlín es una ciudad muy tranquila. Mi amor por Londres sigue siendo insuperable, pero ya no me entra la congoja cuando en mi mente surge alguno de sus rincones. De los 31 libros que he leído este año, me quedo con el descubrimiento de un autor genial (que de momento voy a mantener top-secret) y con ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, de mi admirada Jeanette Winterson.

Hoy, al despertarme tras una noche de sueño de ofuscación profunda, sentía como si estuviera metida dentro de una cajita. Y eso significa una cosa: necesito recuperar a Patsy:




domingo, 3 de noviembre de 2013

Leer en aeropuertos

Últimamente los aviones y los Flughafens me deparan aventuras literarias que por fuerza se desarrollan en mi cabeza, sin opción de tirar de google. Solo existe lo que el libro dice, y lo que eso me provoque a mí.

Ayer volaba de Madrid a Berlín con escala de siete horas en Amsterdam. Siempre que voy a Madrid cojo de mis estanterías nuevos libros. Esta vez volví a Berlín con toda la obra en inglés del polaco Stefan Themerson y con un librito de relatos soviéticos editado en 1963. Compré este librito hace años en Londres, qué raro, y hasta ayer nunca lo había abierto. En total hay ocho historias, y el editor en la introducción comenta que podrían leerse cronológicamente, aunque sin duda él considera más acertado leerlas en orden de dificultad. Justo me estaba leyendo el primero - el menos difícil, que era bastante tonto la verdad - cuando una azafata me hizo entrega (yupi!) de un sandwich de queso y mayonesa que enseguida engullí mientras miraba por la ventana el paisaje de nubes. Al retomar el librito de pronto descubrí en la primera página la marca de un sello/tampón que dice:

IMPORTADOR
Editorial Alhambra, S.A.
MADRID

Qué curioso. El librito es un penguin naranja que compré en Londres pero que antes había sido importado a España por una editorial madrileña que a su vez tuvo que haberlo comprado en Reino Unido, en Londres casi seguramente (Made and printed in London, dice). Ha pasado los último dos años en casa de mis padres, en Madrid, y ahora lo he traído a Berlín y es harto probable que termine regalándoselo a un ruso que hay en mi clase de alemán, pues se trata de un librito bilingüe ruso-inglés y seguro que le hace mucha ilusión. Entonces, puede que el libro se quede unos años en Berlín, o que viaje a San Petersburgo con mi compañero, o que acabe en Italia, de donde es su Frau (del ruso). O en cualquier otro lado. 

Me gusta mucho que los libros tengan vida propia, por dentro y por fuera. Me gustaría también saber cual fue la historia de su vuelta a Londres tras su primer paso por Madrid. Editorial Alhambra, ¿existes aún?




lunes, 26 de agosto de 2013

Porque son los libros del verano, los libros de mi vida

Por aclamación popular (¡hallo, monstruo espagueti! http://monstruo-espagueti.tumblr.com/) me dispongo a recomendar algún que otro libro, pues ya toca. Este año, mis obligaciones editoriales por un lado, así como cierto "de aquí para allaísmo" por otro, son los causantes de que de enero a aquí solo me haya leído 20 libros, de los cuales 7 aún deben ser mantenidos en secreto máximo (uno de ellos mi prefe de todo el año sin duda) y 5 han sido informes de lectura que de vez en cuando me encargan; vamos, que solo he leído 8 por el más puro placer placentero. Y, de estos ocho, me cautivaron exclusivamente 2, a saber:

1. La gaznápira, de Andrés Berlanga.
Encontrar en una librería de segunda mano madrileña, Libros Libres, una novela de tapas verdes cuyo lomo contenía solo dos palabras, siendo una un artículo y la otra la impagable "gaznápira", como que te lo llevas y punto. Impresionante. Escrito en lo que podría considerarse dialecto guadalajarense (de Guadalajara, Castilla La Mancha), sigue la historia de la gaznápira, una muchacha que nace en un pueblo donde el tiempo lleva décadas detenido y que sueña con escapar de allí e instalarse en Madrid. Sin embargo, por mucho que lo logre sus modos pueblerinos siempre formarán parte de su ser, very much a su pesar. La sucesión de personajes (más de cuarenta) responde a una calidad literaria supina. Yo los echo mucho de menos. A todos.

2. La neblina del ayer, de Leonardo Padura.
Le explicaba a alguien hace unos meses a qué me dedicaba en cuerpo y alma en Londres, esto es, a ir por toda la ciudad con la furgoneta de la bookshop comprando bibliotecas que la gente por algún motivo (en especial: la muerte natural) ya no quería; y ese alguien, dejándome pasmada, me dijo: ¡Ay, como Mario Conde en La neblina del ayer! Obviamente me dirigí a la biblioteca más cercana. No conocía ni al autor ni semejante título infame. Pero resulta que el título es parte de un bolero muy importante que aparece a lo largo de toda la novela, así que no temáis. Es una lectura divertida y dolorosa a partes iguales, que habla de la Cuba actual, utilizando la jerga actual. Mario Conde es un detective, por cierto.

Y ahora dos libros que NO HE LEÍDO pero que sin falta leeré cuando me entreguen las gafas que tuve que hacerme el otro día. Ambos son del mismo autor: Jim Dodge:






Jim Dodge os gustará, amigos.

Y, para acabar, no quiero despedirme sin honrar la memoria del recientísimamente desaparecido: Slawomir Mrozek. Su colección de cuentos, El elefante, me parece insuperable.




viernes, 16 de agosto de 2013

Mañana no hay cole

Desde hace un tiempo (unos quince años) sueño MUY a menudo con mi colegio: con mis años allí (y yo hice en el mismo lugar desde prescolar hasta COU), la gente de allí, gente de ahora, o de antes pero que no eran de ahí, allí. La explicación inconsciente puede ser una u otra, pero eso no quita para que casi siempre sueñe cosas relacionadas con el colegio. Me parece significativo, cuanto menos.

Mi infancia-adolescencia fue la que fue, y el otro día le explicaba a alguien que en mi familia (viajábamos mucho en caravana por Europa en verano y Semana Santa) hemos pasado horas y horas encerrados en un coche de camino a algún lugar y, cada vez que el reloj digital del coche daba una hora tipo las 12:12 o las 23:23, alguien decía: ¡Mañana no hay cole! No sé por qué decíamos eso ni cuándo empezamos a decirlo. A día de hoy, viviendo cada uno en un lugar distinto, rara vez vamos en el coche juntos los cuatro; pero, si alguna vez esto pasa, y el reloj marca por ejemplo las 15:15, sin duda alguien salta: ¡Mañana no hay cole! Y nos entra la nostalgia. O al menos a mí me entra. 

Otros recuerdos que tengo asociadísimos a ir en el Seat Ibiza por Europa (y lloviendo) son las escuchas infinitas de dos casetes que nunca he vuelto a escuchar. Ya sabéis, por la nostalgia y eso.

El primero es el MUCHAS GRACIAS DE NADA de los Les Luthiers (aquí he puesto el clip de "La gallina dijo Eureka", pero la hora y media es espectacular y me la sé de memoria desde que recuerdo).

El segundo es el AMIGOS PARA SIEMPRE de Los Manolos (no pongo clip, pero mi canción prefe era la de Barcelona, mitad en catalán y mitad en castellano).

Y así pasábamos los veranos. Nunca vinimos a Berlín.