miércoles, 24 de abril de 2013

Fech-itis

El 23 de abril de 2008 aterricé en Londres para quedarme. El 23 de abril de 2013 aterricé en Barcelona para ¿quedarme? Ja! Que te has creído tú eso. Yo es que soy muy de las f-e-c-h-a-s, y me descubro, una y otra vez, tomando decisiones bastante importantes alrededormente del Día del Libro. O, como se ha llamado este año: Sant Jordi. Anteanoche regalé mi primera rosa. Y anteanoche me regalaron mi primer libro de Sant Jordi (Roald Dahl's George's Marevellous Medicine).

Anteayer, también, en una librería de segunda mano internacional de Berlín, compré El juego de la lógica, de Lewis Carroll, en edición antuigua muy linda de Alianza Editorial. Lo empecé inmediatamente, mientras disfrutaba de una cervecita en la terraza del Ankerklause que da al canal.

Ayer, al retomar su lectura en el avión, encontré en la última página una pequeña inscripción: Berta, abril 1984.

Y yo, que soy muy de las fechas, pienso que mucha gente importante en mi vida nació en ese año. Mi hermano, sin ir más lejos. En abril de 1984 yo tenía dos años y seis meses, mi hermano tenía tres meses y Berta, oh Berta, leía sobre la lógica carrolliana.

Compré el libro en Pequod, en el barrio de Neukölln. En Barcelona, en el barrio de Gràcia, hay otra librería llamada Pequod. Y justo anoche quedé allí, en la bodega junto a la Pequod barcelonesa, con unos amigos traductores para celebrar Sant Jordi, ponernos al día y, acto seguido, acudir a la fiesta que con motivo del Día del Libro organizó un conocido grupete de editoriales independientes en el café Salambó.

¿Salambó? ¿Berta? ¿Marta? ¿Flaubert?

Anteayer, en la Pequod berlinesa, junto al libro de Lewis Carroll, encontré una edición no muy espectacular (de esas que regalaban antaño los periódicos) de la Gramática parda de Juan García Hortelano. Al final decidí no llevármela, pero sí leí de un tirón la introducción firmada por Jose María Guelbenzu, en la que explica cómo la novela de Hortelano es una suerte de juego y estudio sobre la propia gramática.

La protagonista, Duvet, es una niña parisina que no tiene edad de saber leer ni escribir, que de hecho aborrece la idea de tener que aprender a leer, pero esto no quita para que ella quiera ser Flaubert. Su madre, en cambio, no quiere que su hija sea Flaubert, quiere que se dedique a algo que le vaya a reportar un mayor poder adquisitivo, como la publicidad, por ejemplo.

En palabras de Alfredo Deaño, la lógica Lewis Carroll es un ejercicio sobre lenguaje y metalenguaje llevado hasta el delirio: 


     << El nombre de la canción se llama 'Haddock's eyes'>>.
     << Asi que ese es el nombre de la canción, ¿no?>> -preguntó Alicia, que comenzaba a sentirse interesada.
     << No. Veo que no me entiende. Así es como se llama el nombre. El nombre en realidad es 'The Aged Aged Man'.>>
     << Entonces lo que tendría que haber dicho -dijo Alicia corrigiéndose- es que así es como se llama la canción, ¿no?>>
     << ¡No! ¡Es algo totalmente distinto! La canción se llama 'Ways and Means': pero eso es solo lo que se le llama.>>
     << Bien. Entonces, ¿cual es la canción?>> -preguntó Alicia, que a estas alturas se hallaba ya sumida en completa perplejidad.
     << A eso iba -dijo el Caballero Blanco-. En realidad la canción es 'A-sitting On a Gate'.>>


El librero de la Pequod berlinesa me contó que el libro de Lewis Carroll que me llevaba había pertenecido a un chileno que vivía en Berlín desde 1979 y quien, tras una bronca marital, tuvo que escoger entre su mujer o sus libros.

Vaya palo de decisión... Los libros nunca te abandonarán, si acaso tú a ellos. Pero los libros no te abrazan por las noches, ni se levantan a las seis de la mañana para prepararte un zumo de naranja.

sábado, 9 de marzo de 2013

Lo que las muchachas estudiaban en 1958

Extractos de Economía doméstica para bachillerato y magisterio (editado por la Sección Femenina): 

Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese a casa. Especialmente su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos, Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje. Coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite un poco más de ánimo, uno de tus deberes es proporcionárselo. Salúdale con una sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero, recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. 

Durante los días más fríos deberás encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa. Nunca te quejes si llega tarde, ni si sale a cenar a otros lugares de diversión sin ti. Intenta en cambio comprender su mundo de tensión y estrés y sus necesidades reales. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones, su juicio o integridad. Recuerda que él es el amo de casa.

Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser demasiado insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.

Una vez que os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama, si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello espera a que esté dormido, ya que esto podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales. Si él tiene necesidad de dormir no le estimules ni presiones su intimidad. Si tu marido sugiere la unión entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando llegue el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pide prácticas sexuales no usuales sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él. Esto te permitirá tener una taza de café preparada para cuando despierte.

(encontrado en El síndrome de Maripili, de Carmen García Ribas)

miércoles, 27 de febrero de 2013

Canibalismo Divertido

Enfermedad y pobreza
Raspa de pescado, y cabeza,
Boiling for a whole hour
Y luego añadir arroz.

Acelgas con pasta de almendras
Fue la receta arguiñánica de hoy.
Pero yo me debo a las raspas,
Que además son buenas para el catarro.

Una amiga se fue a Guayaquil.
La otra se quedó en Madrid.
Yo me hago fotos con la Sagrada Familia
De fondo. Y se las mando.
Porque no las odio.

La teoría del factor T
Supone que Necessity + Dislike = Tragedy.
Y explica cómo los integrantes de una tribu
Odiaban comer tomates,
Pero eran su única fuente de vitamina C.

Así que se inventaron que matar estaba bien,
Si se mataba a los de la tribu vecina,
Que no odiaban comer tomates.

Por eso los de la primera tribu mataban,
Aunque matar no les gustara.
Pero era necesario
Para obtener vitamina C
(comiéndose a los de la segunda tribu)

¡CANIBALISMO DIVERTIDO!
Y NECESARIO
Y ACEPTADO 
Por cuestiones de supervivencia.

Y así están las cosas.

viernes, 1 de febrero de 2013

De moviendis


Quieras que no, esta es la tercera vez que vengo a Helsinki: a finales de 2008 hice escala aquí en un vuelo Londres-Beijing, y viceversa; en 2010 vine a visitar a mi madre, que pasaba un trimestre como conejilla de indias para la hipotética creación de becas Erasmus para profesores universitarios; y hoy, 31 de enero de 2013, he venido - vía Berlín - para coger un tren y pasar unos días un poquito por debajo del Círculo Polar, en una casa idílica y dispuesta a gastar muchos cartuchos de tinta.  


La casa


Anoche terminé de ver Homeland y la serie me parece bastante poco brillante, aunque enganche. Lo mejor, sin duda, la imitación de Anne Hathaway (a quien amo desde que vi, precisamente en Beijing, The Devil Wears Prada) en el Saturday Night Live.

Echo de menos pasarme los días entre libros. Abrir cajas, hacer cajas, cargar cajas de un lado a otro. Desde aquí hago un llamamiento poco discreto: ME OFREZCO PARA TRABAJAR REMUNERADAMENTE ESTE SANT JORDI. Nunca he vivido un Sant Jordi en Barcelona, and I really look forward to it. Un montón. Tampoco he ido nunca a Nueva Zelanda, pero devoré en su momento On trying to keep still (De los intentos de permanecer quieto, Circe 2007), de Jenny Diski, y sé que algún día...



En este libro además de a NZ también viaja a Laponia, cerquita de mi destino mañana


Una vez, en mi adolescencia, fui con mis padres y mi hermano al Cabo Norte (el Finisterre noruego). Era agosto, o julio, y hacía una rasca que pa qué. Alquilamos una cabañita de madera y no se hacía de noche nunca. Cuando vivía en Edimburgo tampoco oscurecía del todo en verano, y despertarse a las cuatro de la mañana porque (en el UK no hay cortinas) la luz entraba de pleno en tu cuarto, chequear la hora y descubrir que te quedaban aún cinco horas de sueño, me procuraba una felicidad suprema cada madrugada.

No me quejo, ¡eso nunca!, y el frío no me importa. Pero a veces me planteo plantearme la existencia en climas cálidos, todo el día en chanclas y bañador... AY!

lunes, 31 de diciembre de 2012

¡2013 te queremos!

Hace un año pasaba mi última navidad (¿por ahora?) en Londres.

Hace un año intenté, por vez número mil, una cosa; y tampoco salió, aunque salió luego, un poco.

Hace un año me comí un pavo gigante rodeada de griegas y rumanas y alguna que otra sevillana y zaragozana. Y un hindú.

Hace un año terminé de leer LANARK deprisa y corriendo para tomarme las uvas con unas francesas y luego emborracharme a más no poder en una fiesta donde me impedían ser Dj.

Hace un año sentía un nudo implacable en la garganta, nudo que a día de hoy permanece impertérrito, sobre todo cada vez que cojo el metro.

Dicen, o a lo mejor lo digo yo, que se necesita un año para olvidar Londres. Me quedan cuatro meses para eso, pero a día de hoy las más diversas estampas londinenses me asaltan unas diez veces al día, todos los días, desde hace ocho meses. Me agotan.

Pero Berlín también me gusta bastante.

Los nominados a Mejor Libro (leído en) 2012 son:


1. The White Hotel (D.M.Thomas)

2. The Passion (Jeanette Winterson)

3. Fisher's Hornpipe (Todd McEwen)

4. Alison Bechdel, todo.

5. Stefan Themerson, todo.

sábado, 15 de diciembre de 2012

I love aeropuertos

Que te retrasen , otra vez, tu vuelo cuatro horitas (mu ricas), tiene también cosas buenas. Como canjear el voucher de comidas y brebajes - disculpen las molestias - en un menú whopper del burriquín del aeropuerto; como tener MÁS tiempo para pensar en cosas; pero sobre todo, y esta cosa sí que mola, para descubrir que Milán significa Mi Tierra. A lo mejor esto ya lo sabíais todos, pero yo me enteré ayer por la mañana mientras esperaba a que la nieve dejara de entorpecer el tráfico aéreo. ¡Bendita nieve! ¡Nieve te queremos! Me encanta la nieve, y no me he resbalado ni una sola vez en este viaje.

Como decía, esperaba yo zampando carbohidratos malignos y pensando, cuando me percaté de que todo el mundo a mi alrededor hablaba italiano. Sospechosa, me cercioraba cada tres minutos aproximadamente de que no lo había mirado mal y el vuelo a Barcelona sí seguía retrasado. El único otro vuelo retrasado era a Mailand, y bastante poco acertadamente esclarecí que debía tratarse de alguna ciudad alemana desconocida para mí. Pero tanto italiano a mi alrededor me inquietaba. ¿Volaban todos a Barcelona? Obviamente a Mailand no. Aún así, de vez en cuando escuchaba español y catalán, tranquilizándome. La información perpetua sobre mi vuelo retrasado en las pantallas contribuía también a mi tranquilidad aeroportuaria.

De pronto, a las tres horas de tan bucólica situación, el altavoz dijo algo, en alemán, y todos los italianos vecinos míos, compadres ya, se levantaron muy deprisa, murmurando y refunfuñando, impidiendo así que escuchara la traducción en inglés de lo que el altavoz acababa de decir en alemán. Solo un rato después, cuando el altavoz llamó por última vez, en alemán primero y en inglés después, a los pasajeros con destino a Mailand (en alemán), Milan (en inglés), yo, que justo en ese momento me encontraba en el baño, comprendí por fin el por qué de todos aquellos italianos tan exasperados como yo. Y luego ya pensé más sobre lo de que Milán es My Land. ¿Por qué en inglés lo llamaron Milan sin más? Y, sobre todo, ¿por qué en español no se dice Mi Tierra? ¿Acaso todo el mundo comparte mi odio exacerbado hacia Gloria Estefan?

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Apuntes de última hora: resulta que no significa Mi Tierra, sino Tierra del Medio, por eso de estar entre los Alpes y los Apeninos. Bah.


martes, 20 de noviembre de 2012

El freelancismo mató un blog

He retomado la Psicología, sobre todo porque devoré esta novela gráfica en menos de 24 horas:




Y a ella os remito. A Alison Bechdel en general.

Si no hubiera visitado Londres en julio, y mis amigos no me hubieran visto en Berlín hace unas semanas, podría estar estar embarazada y gordísima. Siete meses ya. Hay quien nace sietemesino. En Barcelona hay mucha gente y pocos espacios verdes, poquísimos. Pero es un lugar ideal para llevar a cabo mi dieta preferida a base de fuet y butifarra blanca. I'm really sorry, querido cutis.

Noto que el formato blog me tira cada vez menos. No hago mucho caso ni al mío ni al de los demás. Leo sin parar. Libros. Pédeefes. Mando emails non-stop. Tomo dos cafés al día máximo.

Entonces, el día de la Huelga General tenía que ir a Madrid, y todo fue fetén. Pero al volver, esta mañana, la espesisisisisísima niebla madrileña ha retrasado mi vuelo un par de horitas. En la T4 de Barajas (lugar de vacaciones) he visto a Santiago Segura y al torero cuya cara fue desgarrada casi de manera totalmente. Lleva parche y caminaba yo, aburridísima y muerta de sueño arrastrando mi maleta por la inmensidad de la T4, cuando una mesa con tres hombres llamó poderosamente mi atención, aún estando yo lejos. Inmediatamente pensé: ¡menuda pinta de pijazos andaluces! Y acerté. Toreros y apoderados. Tienen una estética especial inconfundible: vaqueros normales, claros, y jersey de algún color no estridente. Zapatos marrones y sosos. Cuello de camisa, también clara, que asoma. Y pelazo.

Algo ha pasado, no puede ser que solo el SENTIDO COMÚN haya sido el protagonista . Durante dos horas nos han mareado, a los pasajeros, de aquí para allá, y ya he comentado que las distancias de esa terminal son kilométricas. Pues ni un murmullo, oiga. Obviamente la niebla era una locura, pero aún así me temía horribles escenas de Indignación Aeroportuaria:




Pero no. Todos hemos ACEPTADO LA REALIDAD sin rechistar y sin maltratar psicológicamente a las azafatas. Una de ellas - decía ella misma - se parecía a Nuria Fergó. ¡Falacias!, grité yo para mis adentros. Aquí la única que se parece a la Fergó es mi amiga Ana, cuyo cumple celebramos el sábado tomando cañas y vermuts modernos durante más de doce horas. Mi cansancio del domingo no se lo deseo a nadie.

En sus dos novelas autobioGRÁFICAS publicadas, Fun Home y Are You My Mother?, Alison Bechdel relata detalles bastante íntimos sobre su vida. Sobre todo para quitarse de encima dos losas que la tienen deprimida y bloqueada: su padre y su madre.

Mi to-be-novela, Entre Grandes Ostias, algún día verá la luz. Y ya veréis. Mientras tanto, el blog, eso, me aburre. Ya no me sale pormenorizar mis apasionantes ocurrencias vitales. El freelancismo mató un blog. En mi día a día ya no hay clientes asesinables, ni desplazamiento exhaustivo de cajas de libros, ni cruzo parques con Patsy. CasiTodo es ordenador y más ordenador; en pijama además. Pero ¿de momento? me va.