miércoles, 5 de enero de 2011

Puaj: en contra de la homogeneización.

Ahora que hasta los propios obreros llevan bordado "Tesco" en sus chalecos de obra, tenemos que aceptarlo: el barrio va a cambiar muy pronto. Nos colocan un Tesco Express en tol medio.

Llegué a Clapton hace tres años, cuando las zonas más de moda eran aún Brick Lane y Shoreditch. Dos años después la popularidad subió un poco más al norte, a London Fields y Dalston. En menos de seis meses desde aquel desplazamiento la oleada moderna empezaba a sentirse mucho más arriba, en Clapton Pond. Subían los alquileres, proliferaban nuevos cafés, comercios de bicicletas fixed (sin frenos y con una sola marcha), de zumos naturales...


Así pues, tengo que reconocer que el barrio lleva cambiando unos meses ya. Pero la imposición a la fuerza de un nada necesario Tesco Express en la misma Lower Clapton Road no augura nada bueno. A menos de diez minutos caminando (3 en bici) en dirección Hackney Central cualquiera puede hacer la compra en el macro Tesco 24horas que sin duda, años ha, cuando primero abrió, cambió el paisaje urbano de esas calles que a día de hoy no poseen encanto alguno. Han sobrevivido una pescadería que se las apaña como puede, algún off-license, kebab shops, Pizza Hut, un par de pubs y las casas de apuestas. Ni rastro de los pequeños comercios que a buen seguro antaño hacían de Hackney Central un lugar con bastante más personalidad.

Ha dado igual lo muchísimo que se han volcado los vecinos de Clapton. Los urban planners han acabado concediendo la licencia a Tesco, haciendo caso omiso a las miles de peticiones de todos los que nos negábamos a ver nuestro barrio desprovisto de sus señas de identidad. Con total certeza las docenas de tienditas emplazadas a lo largo de Lower Clapton Road van a verse afectadas en cuanto empiece a funcionar Tesco Express.

No necesitamos esto aquí, gracias. Si es más barato que el resto es porque se lo puede permitir gracias a su política ultramachadora y expansiva. Yo llevo mucho tiempo sin darles un duro. ¿No veis lo fea que resulta Bethnal Green Road? Cero glamour. Culpa del Tesco, pondría la mano en el fuego. ¿De verdad hacen falta dos Tesco Express en Hackney Road? Mirad lo maravillosa que es Stoke Newington High Street, aún sin infectar. Tiempo al tiempo, supongo.

Cuando fui a Cardiff hace un par de años me quedé muerta: sólo tienen lugares comunes. Están todos: Tesco, The Body Shop, McDonalds, Cafe Nero, Nandos, Pret à Manger... Es horroroso. La gente pasa, de verdad no les importa. Yo soy como la amiga plasta que no quiere reconocer que comprando en el off-license gastas mucho más que en el Tesco. Claro que lo sé, y lo prefiero. No, no me sobra el dinero. Sí, compro en Waitrose tan contenta (es una especie de Marks & Expensive, el supermercado más caro y pijo). Compro ahí porque está al lado de mi trabajo donde, por cierto, hay también un Tesco Express. Compro ahí porque Waitrose no tiene un negocio a la vuelta de cada esquina, y en algún sitio tengo que comprar. Pero no en el Tesco.

domingo, 2 de enero de 2011

Mi Lista 2010

Éste fue el orden:

1. El Elefante (Mrozek) - GENIAL.

2. Piano (Jean Echenoz) - Auto-obligarme a leer sólo ruso el año pasado derivó en la adquisición poco premeditada de este francesito al que suelen antalogar con Auster y Vila-Matas entre otros. Ni fu ni fa.

3. Vatzlav (Mrozek) - Obrita de teatro. Me cuesta leer teatro y quedarme muerta. Necesito el teatro en sí.

4. I served the king of England (Hrabal) - No pude dejar de leerlo.

5. Too loud a solitude (Hrabal) - Belleza pero... no sé.

6. Bartleby (Melville) - No tardáis ni media hora en leerlo. Venga va.

7. Far away (Caryl Churchill) - Otra vez teatro. Leer "por amor" no siempre sale bien.

8. Cat's craddle (Vonnegut) - Su recuerdo me teletransporta al 55 (autobús). Debí de leerlo una semana que no cogí a Patsy porque llovía demasiado. Not bad pero not a favorite either. Ciencia-ficción.

9. Bartleby & Co. (Vila-Matas) - Que nunca antes hubiera leído a Vila-Matas supongo que es comparable a no haber leído aún a Bolaño. Ya vooooooooooooooy.

10. The strange life of Ivan Osokin (Ouspensky) - Pocas veces falla un ruso. Y éste además en primera edición maravilloide de Faber. Eterno retorno y Gurdjieff. Suena chusco pero es todo lo contrario.

11. P.O. (Edward de Bono) - Típico ejemplo de polémica perogruyera de esas que me gustan. Cogí mil apuntes y creo que jamás he puesto sus consejos en práctica. Le dicen "psychology", o "business". Go figure.

12. Yo era una chica moderna (César Aira) - Qué bruto es, y qué poco me lo esperaba. Lo recomendé estas navidades y me hicieron caso.

13. Almas muertas (Gogol) - Impresionante. Menuda capacidad para todo.

14. Extro (Alfred Bester) - Ciencia-ficción escrita DE LUJO.

15. Todos mis amigos son superhéroes (Andrew Kaufman) - Recuerdo que el final se lo contaba sin parar a la gente en London Fields. Y gustaba bastante.

16. Fear of flying (Erica Jong) - El libro mejor escrito en mucho tiempo. La tía es bastante petarda y exhibicionista, pero se lo perdono todo.

17. Carácter y neurosis (Claudio Naranjo) - Eneatipos. Fue una lectura a la vez divertidísima y traumática. Gracias Paola.

18. How to save your own life (Erica Jong) - La segunda parte de su autobiografía. Más de lo mismo y tan bien escrito como el otro. Reconozco que la tercera parte, Parachutes & Kisses ya no pude acabarla: saturación.

19. Olivia (Olivia) - No recordar, salvo que me lo leí en la bañera. Romances impuros entre mujeres. Bah.

20. Down and Out on Murder Mile (Tony O'Neill) - Junto con Erica Jong ha sido el descubrimiento del año. Busco desesperada su primera novela, Digging the vein. Ya aparecerá; me niego a recurrir a amazon trabajando como trabajo en un oasis de papel reciclado. Me va a tocar recurrir para el Manual de Literatura para Caníbales (Rafael Reig) y me parece más que suficiente.

21. Historias de San Petersburgo (Gogol) - Sobre todo Diario de un Loco me dejó loca.

22. Junky (William Burroughs) - Ya dije en su momento que no me gustó.

23. Los cachorros (Vargas Llosa) - Se pasa.

24. Sabine (A.P.) - Ésta sí que se pasa, pero al contrario. Bodrio del año. La temática bollero-vampírica y la imposibilidad de saltar de un avión en marcha explican la inusitada lectura completa.

25. La ciudad y los perros (Vargas Llosa) - O lo que pesa un Nobel. Enorme.

26. Vida y opiniones del Lector Malherido - Preguntad a cualquiera de mis amigos.

27. Kronk (Edmund Cooper) - Ciencia-ficción normalilla. Pero yo a Ro la llamo Kronk. O ella a mí, can't remember.

28. The shallows (Nick Carr) - "Crítica" en el post anterior.

29. Correction (Thomas Bernhard) - Ha sido duro, pero debía hacerse. Y volveré a hacerlo.


Ya sé que de los 29 libros sólo hay 3 rusos. Jajaja. Hay otros - rusos o no - que dejé a medias, o casi al principio, como The man in the high castle (Philip K. Dick), Night (Nikitin), The discomfort zone (Jonathan Franzen), Bouvard y Pecuchet (Flaubert; pero volveré a intentarlo, librera), The Wedding (Gombrowicz), el tercero de Erica Jong, Oblomov (Goncharov; estoy en ello), Taras Bulba (Gogol; la letra era minúscula).

viernes, 31 de diciembre de 2010

En contra del Clickickismo

Hace unas horas terminé mi penúltimo libro de este año que mañana acaba: The Shallows (Nick Carr, 2010), sobre los efectos neuropsicológicos de Internet. Hum. Interesante.

Entiendo que un alto porcentaje de mis amichis no lee mi blog. No leen ningún texto que ocupe más que cualquier actualización de estatus de facebook. Los quiero igual. Y mi blog es lo de menos - rara vez me veréis tan humilde - lo de más es la manera de ver y entender la comunicación y el saber de la que a mí me gusta participar y que desde ya mismo los catastrofistas más catastróficos (ej: Marshall McLuhan, Nick Carr) dan por perdida. La batalla PROFUNDIDAD VS SUPERFICIALIDAD ya está decidida. Yo patsy. Qe se resigne Rita.





McLuhan fue el que dijo (años 50) eso de the medium is the message, que quiicir: tanto usar Internet no lleva a nada más que usar Internet, la herramienta. Da igual que internetees para esto o para lo otro. Una vez online recibes tantos estímulos todo el rato sin parar que al final no ves nada. O lo ves todo pero muy de puntillas. El mensaje es internet. Sigue: "our tools end up numbing whatever part of our body they amplify to the point of autoamputation".

Dice Nick: "the Net seizes our attention only to scatter it. We focus intensively on the medium itself". Y es que al estar online no hacemos más que interrumpirnos, distraernos, de modo que no nos concentramos en nada, salvo en pasar las horas frente a una pantalla haciendo click-click.

De vez en cuando me da por coger libros de estos, polémicos y perogruyeros. I like them. Éste en cuestión habla de los efectos de Internet en nuestra manera de pensar, memorizar, concentrarse, empatizar. No pinta nada guay: superficialidad a tope. Al final del libro Carr cita a 2 ó 3 expertos en alguna cosa súper importante que vaticinan que no todo será siempre así de horrible: la mente humana se desarrollará de tal manera que este exceso informativo no suponga una traba sino que seremos capaces de tener 36 conversaciones a la vez a través de 6 medios distintos. Mind you, a mí esto me suena más a maquinita que a humano.

Ah, humanity.

¿Qué te provoca más angustia, que todas tus cosas desaparezcan al incendiarse tu hogar o que te entre un virus brutal que se cargue todo tu disco duro and therefore pierdas todas tus cosas? La respuesta obvia copia de seguridad no me vale.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Valoraciones de última hora



Me niego a un montón de cosas:


- Al libro electrónico en sí.

- A lo que supondrá el libro electrónico.

- Al sistema educativo actual.

- A las literas.

- Al precio de un libro nuevo en este país.

- A los encantados de haberse conocido.


Seguro que se me ocurrirán más cosas luego.





martes, 14 de diciembre de 2010

¿Catálogo? ¡El que te va a dar ésta!

A ver, creti, si lo que quieres es llegar y besar el santo (aka: tardar cuatro milésimas de milisegundo en tener una copia de Larsson en tus manazas) pues tira pal Waterstones. ¡Pero a mí dejame vivir!

No, no te voy a llevar de la manita hasta la sección. Con suerte dejo de morder el chupachús, te miro a la cara y señalo con el dedo hacia dónde deberías dirigir tus pasitos. Sin suerte seguiré con la mirada clavada en mis asuntos y gruñiré algo.

No, no tenemos catálogo. El Waterstones está a cinco minutos caminando hacia allaá ¿Que por qué no tenemos? ¿No se te ocurre ningun motivo? Va, piensa un poquito... Nada? Ok, voy. Apunta:

1. Tenemos casi un millón de libros y somos 7 personas trabajando. Haz las cuentas, ¿no preguntabas dónde queda la sección de Accounting?

2. Somos una segunda mano. Hay libros por el suelo. ¿Qué quieres que ponga el catalogador?

Politics ---> Marxism ---> Gramsci ---> en el suelo junto al gapo reseco.

3. Factor Sopresa. Ejemplos:


Rollo: ¿Tenéis Mis Universidades de Gorki?
(se mira en el catalogo) Sí. O, No.
FIN


Guachi: ¿Tenéis The Problem of Knowledge de Ayer?
(no hay catálogo que valga) Ni puta, pero mira en Philosophy, en la A.
Va el cliente y lo encuentra él solito. Vuelve súper contento. ¡Lo encontre! Y me alegro hasta yo.

4. Para trabajar con un ca-tá-lo-go/pa-pa-ga-yo nos vamos todos a hacerlo cobrando algo mas que £7 míseros la hora. Si llega.

5. En Waterstones hay catálogo. Y llevan todos la misma camiseta que reza "Happy to help". ¡Corre!


La segunda mano tiene un precio, para algunos demasiado caro psicológicamente: tienen que valerse por sí mismos.

Pues no le regales un libro, regálale algo de lo que entiendas. Yo ya te he recomendado todo lo que se me ha ocurrido. Y más.

sábado, 11 de diciembre de 2010

In search of a writer

Los hechos:

1. Yo no he encontrado a mi Patricia.

2. Soy pelín uptight y zorreo lo justo.

3. Fuerza de voluntad -67.

¿Qué puedo hacer? Otras cosas cari.

Traté de leerme The discomfort zone, la autobiografía de Jonathan Franzen, y es un coñazo, al menos las cuatro primeras páginas del primer capítulo. Y no creo que tenga nada que ver que me lo leyera en un ataque finito de insomnio, justo después de atacar con mis neuronas el discurso de agradecimiento novelístico de Mr. Vargas Llosa. Muy bien escrito, of course, pero no le encontré demasiada chicha. La parte política no supone nada nuevo. La parte literaria Ok: ¡la ficción como respuesta al mal del mundo, como antídoto, como refugio, como gozo supremo! Eso es muy bien. ¡Un hurra por Mario! or what?

Mañana no es Santa Lucía, eso es el lunes por la noche. Pero mañana me voy al Prince Charles a ver Vértigo en pantalla inmensa. ¡Madeleine te quieeeeeeeero! Esta película ha tenido desde siempre una presencia brutal en mis asuntos de vida. Te lo juro.

Antes de ir al cine me toca lucir palmito en la última Antiquarian Bookfair de 2010. Preferiría cualquier otra cosa a eso. Desde retozar con peluches a retozar con mujeres. Esta semana fui recopilando joyas que sin duda NO venderé mañana: como un libro sobre el Barclays (sí, el banco) escrito a principios del siglo pasado sobre cuestiones monetarias (supongo), está encuadernado en rojo y oro; como diversos libros de arte imposibles de encontrar incluso en addall.com; como primeras ediciones firmadas por Churchill (lo de siempre); como eso.

Lo importante es lo que YO encontraré, para MÍ.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Enfermedades

Hola, perdona, (es un diecinueveañero guapetón, pelo desordenado, jersey sueco, parece yo pero yo ya voy a por los 30) ¿dónde puedo encontrar algo de...? La Librera sexy, oséase yo misma, se espera cualquier barbaridad, chorrada, o ambas ... algo de Orwell? Hay que sujetar a Polaca II, se tapa la cara con el libro al que justo está poniendo precio y hace gesto de "poto". ¿En serio cari? No se lo pregunto pero el neón espontáneo que nos sale a todos los libreros de pro en estos casos de palurdismis flipaticocos debería haberse accionado ya. Pues en Fiction, en la O de osobuco. Ya, verás, (maldito idiota) es que Orwell fue un autor muy importante, me dice el chaval, para que me entere, y no todas sus obras pueden considerarse fiction. Wait! ¿No querrás... 1984???!! El muy toli me mira estupefacto. Maldiciones, debe de estar pensando, no soy el único que lo conoce. Entonces mira al frente, detrás de mí, librera sexy y lista, y sus ojos se encuentran con el artículo arrancado de la Time Out en la que se coronó a Skoob, mi bookshop, como mejor librería de Londres. Ah debe ser por eso (debe estar pensando el guapetón). Comienza a alejarse hacia la sección indicada. ¡No creo que lo tengamos! le grito, sin moverme. Vuelve. ¿Es muy difícil de encontrar verdad? Obviamente no, rey, pero no os cuento la respuesta que le di, porque no es nada del otro mundo, porque me aburren estos cretinos que cuando se dignan a leer otra cosa que no es el Vice se creen yoquésequiénsecreenqueson. Poo.