miércoles, 12 de septiembre de 2012

Maria & Ergi: freakshow!





According to FB, both Maria & Ergi are against racism and nazism. Or so I understand from the articles they post in said social network, but who knows, they ALWAYS write in Greek. I am quite sure about Ergi, not so much about Maria. You see, we used to work together in a second-hand bookshop in bonnie Edinburgh, and her nickname then was "Maria the Jew". The reason for this name is obscure...

Once Maria & Ergi needed desperately to buy a new eiderdown, and so they went to the shops. Alas! they didn't know the current name for this house item is "duvet", and they were cold all winter. Freakshow!

Yesterday, they both fell in love with a leak:




The leak was in their kitchen's ceiling (they are still flatmates). Maria swears she saw it first, whereas Ergi reckons she caused it after so many years taking those long and steamy baths in the bathroom just above the kitchen. Conclussion: Ergi has to phone and pay Keith, the builder supposed to fix the leak.

Wanna know how they met? ... It's embarrasing.

Ergi, god bless her, didn't speak a word of English but all the same she moved from Heraklion to London to become a beautician. "Girls are less hairier in the UK", she said. She studied very hard for six years and finally she opened her own clinic: Ergiyes, always yes. Now change. It was really a tiny room full of mice and stuffed koalas. Guess who was the only person ever to cross the clinic's door?

No, it was not Camilla Parker-Bowles. It was María. "Dammit!", complained Ergi, "she IS hairy". Still, she accepted her as a client and she even tried to do something about Maria's hair. Unsuccessfully, obviously.  "Your hair is impossible", Ergi told Maria. "Look who's talking", was Maria's only reply. And they became lovers.




It didn't last long, both being so hairy. So Maria went for head-shaved men and Ergi too. But they became flatmates, although they couldn't stand each other. Maria was obsessed with cleaning and Ergi's favorite pastime was pulling her (own) hair. So Maria started using Ergi's haircomb.

Then, one fine day, Ergi attempted singing. She was not too bad at it and Maria, jealous, poured ketchup on Ergi's laptop. Ergi didn't mind, she had her latest application form saved in a pendrive. Maria didn't want Ergi to quit the Beauty World. Ergi didn't want Maria to quit olives. Things escalated quickly - awful Greeks - and they declared each other war. They fighted over an hour, biting and cursing mostly, and then Keith (the builder) asked for some more coffee and the war ended. Just like that. 


lunes, 3 de septiembre de 2012

Barajas, hell yeah!

Mi verano comenzó la mañana que aterricé en Madrid, el pasado 30 de abril. Han sido cuatro meses fastuosos, tranquilos, calurosos, rutinarios, piscineo, jardinería precoz, sidra y fabes asturianas, paella valenciana, fuet catalán, sunday roast londinense, NADA DE TOMAR EL SOL y trece visitas a Barajas D'Or, ciudad de vacaciones. Y me quedan dos más, mañana y el viernes. La cercanía intrínseca entre la casa de mis padres y el aeropuerto contribuye a que no se me suela ocurrir decir ¡No! ¡Me niego! cuando me toca llevar o recoger a algún viajante. Porque de los 13 viajes yo solo he cogido un avión en 4 de ellos, en el resto mi papel estelar ha sido el de chófer.


 


Barajas, ese bello no-lugar. Ayer descubrí que Laura Pausini se cavó su propia tumba con los lyrics de su primer gran hit. Aunque a lo mejor podría ser considerada una cantautora (¿cantautora?) vintage.

Hace poco escribí sobre la T4, y hoy hablaré de la T1. Bueno, mejor no, qué coñazo. ¿Sobre la T2? Tampoco. Creo que nunca he ido a la T3. ¡No me lo puedo creer! El viernes sin falta voy; me da igual, hermano mío, a qué terminal llegues: quedamos en la T3. ¡Necesito descubrir!

La editorial, ya que me preguntan algunos, va de manera estupendamente. Gracias. 

En los aeropuertos suelen verse muchas cabezas de camión, que me apasionan. Mis amigos se ríen de mí por ello. Tengo como fijación, me dan mucha risa, porque parece que van a volcar hacia adelante en cualquier momento, en plan coche patoso. 


 ¿Y qué más?


martes, 28 de agosto de 2012

En realidad no las odio

Ana e Inés son mis amigas,
Seres humanos, no hormigas.
Una vez fuimos a Gredos:
Poca caca, muchos pedos.

Conocimos a una niña china,
Y montamos, con arnés, en tirolina.

Elaboramos un ranking de sexualidad exudada,
Todo bien, hasta teníamos posada.
Hostal Alfonso, se llamaba a la sazón
Y por tener, tenía hasta edredón.

Las piedras fueron nuestra mejor toalla.
Me río yo de Aranjuez, y de la playa.
En Gredos la vida es gozosa,
Tanto como un vinacho con gaseosa.

Ya vuelven. Las odio.

domingo, 19 de agosto de 2012

Musings from a fabulous (although hottest ever) summer




Mi celebrada lectura de Murphy parece que va llegando a su fin. Leo en voz alta, para practicar inglés, en bañador, en el cuarto de mi hermano, con un café en taza de flores a mi vera sobre la mesa. Ritual veraniego nº1.

Rutina, by RAE - <<Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas>>. Como fumar con una cerveza en la mano; como bucear siempre entero el primer largo al tirarte a una pisicna; como embadurnarte de protección 50 aunque el día salga nublado; como desayunar tostadas con paté a pesar del peligro cardiovascular a largo plazo; como detener el zapping en cuanto aparece Paul Rudd en pantalla; como llevar una chaquetita en el bolso en verano, por si acaso; como cambiar el cartucho de tinta de la pluma en el metro, aún sabiendo que lo pondrás todo perdido...

Costumbres culinarias, o alimentos que yo podría ingerir ad infinitum, o hasta que se acaben:

1. Paté y/o foie gras untadico en cualquier tipo de pan
2. Langostinos
3. Picotas, cerezas
4. Pistachos

Una vez pillé un colocón de pistachos, pero eso no mermó ni un ápice mi amor por ellos (no como mi episodio quinceañero con el martini con limón, que nunca jamás he vuelto a catar). A mi padre le hace mucha risa atiborrarse de picotas y luego el vómito es rojo y él ya no se asusta, pero la primera vez que le pasó creyó que su cuerpo acababa de explotar por dentro.



viernes, 27 de julio de 2012

Mini repaso a una vida olímpica

Hace cuatro años justos yo estaba, como quien dice, instalándome en Londres. Llevaba varios meses ya allí, no tenía amigos (¡cómo se me llenaba la boca cuando decía eso, eh Maic!) y mi vida sentimental se extinguía por momentos.

El día que Londres se alzó con las Olimpiadas 2012 yo estaba allí de visita. Vivía en Edimburgo por aquel entonces.

Decía que hace cuatro años yo estaba en Londres, en aquel primer pisito de Notting Hill, y vi enterica la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, en mi sofá. Rafa Nadal acababa de ganar Wimbledon y la BBC le enfocaba sin parar, le amaban. 

A los cuatro meses de aquello me fui, precisamente, a Pekín, a visitar a una amiga que me contó que durante las Olimpiadas Pekín había sido el infierno. Además del calor.

Y ahora estoy en Madrid, vaya calor. No me sale muy bien eso de estar en el momento y lugar adecuados. ¿O sí? Dentro de un rato se inauguran los juegos de Londres, que además van a tener lugar muy cerquita de mi ex casa, donde estuve hace escasos diez días, recogiendo a Patsy y siendo MUY feliz. Demasiado. Pero no voy a llorar.

Me perderé la ceremonia por la tele porque esta tarde me voy al teatro, lo que significa que dentro de cuatro años el Conde Duque y Río de Janeiro tendrán algún tipo de conexión aún desconocida. Ya os contaré.

miércoles, 18 de julio de 2012

O.D.A. (sin tildes)


Cuando sientes una pena infinita,
Pero todo va bien
Y no se puede sino ser optimista,
Porque quien sabe que horripileces
Nos esperan a la vuelta de la esquina.

Anoche, cicleando por Clerkenwell, lo vi muy claro:
Londres es mi hogar.
Dicen que cuando quieres mucho a alguien,
Lo quieres tanto que hasta lo dejas marchar.
Pero la que se va soy yo.

Realidad Vs Fantasia,
Batalla que dura muchos tiempos.
Incluso Ken Loach suenya,
Incluso Galdos inventa.

Cliche: un duro golpe de realidad.
Pelicula: ese oscuro objeto de deseo.
Conclusion: Art + Adj + N + CN

En mi caso, la asertividad
Empieza a dar la mano a la culpabilidad.
Aristoteles no dijo: El hombre
es un ser timido. Dijo racional.
Y ademas se saco una Poetica
De la nada, de la manga,
De la vida.

miércoles, 11 de julio de 2012

Spot the tourist


Entonces, estaba yo tan contenta en Madrid, tras, además, un fantástico viaje relámpago a Barcelona, cuando de pronto me vino a visitar el Compi, y después de tan solo una hora juntos, tiradísimos en las hamacas de la piscina, me entraron una nostalgia y un amor profundo por Londres que pa qué. Me puso al día de todos los viajes en bici que ha hecho en estos dos meses, lo mucho que me echa de menos cuando va solito a la terraza de nuestro pub, The Elderfield. 





Si algo he sacado en claro en mi enésima visita al El Prado es que en la siguiente fiesta de disfraces, obviamente, me pido ser Don Juan de Austria cuando es presentado en Yuste a Carlos V. ¡Qué traje tan molón!




Lo que más me gusta del Compi vacacioneando en España es que se ha obsesionado con la morcilla de Burgos, y esto es mucho mejor que mi visita del verano pasado (otro Chris), obsesionaíco él con el chocolate con churros como si no hubiera un mañana: desayunar, en San Ginés; aperitivo, San Ginés; merienda, San Ginés; todo esto en el agosto madrileño. Fue horrible.

El saber no ocupa lugar: las patatas Ruffles, al jamón o no, se llaman así porque "ruf" significa "ondulación", y la gola barroca se llama Ruf, en inglés, por motivos más que clarinetes. El Compi es una fuente de sabiduría campechana muy importante.

Psicología de la Cerveza, by Lu: porque si tienes una pinta delante, bebes más rápido; si lo que tienes es una caña, tu ritmo desciende una barbaridad; y si tienes una caña con la que te dan tapas que podrían ser cenas completas, te la bebes como si de una pinta se tratase: velozmente. El cerebro es muy sabio, porque todos estos procesos que acabo de demostrar cientificamente suelen ser inconscientes. Son las 5:30 am y acabo de dejar al Compi en Barajas tras ocho días de intensidad y de atasco en atasco y tiro porque me duermo.



El Compi y yo muy contentos en Valencia